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Octubre 1998

Abuso sexual

31 de octubre, 1998 – Parral, Chihuahua

El abuso sexual es algo terrible. Hoy cuando entrevisté a alguien que fue víctima de un abuso. Las marcas que dejo esto fueron profundas. Yo sabía que ella no había pecado, sin embargo ella si pensaba que había pecado.

Deben entender hijos que si ustedes son víctimas de estas atrocidades, que en ustedes no hay pecado. Son limpiapiés, busquen la ayuda de Dios y de sus líderes. También busque la ayuda mía y de su madres. Nunca los juzgaremos, solo les amaremos.

Me duele tener que hablares de esto, pero talvez sea de utilidad, espero con toda mi alma que no, pero era necesario que estuviera aquí.

Con mucho amor,

Arturo A. Mijangos

Chincualas

30 de octubre, 1998 – Parral, Chihuahua

Palabra que significa mujeres que coquetean con todos o con alguien en especial.

Me he dado cuenta que las mujeres aquí en Parral son bien chincualas. De hecho la mayoría son muy guapas, pero son muy aventadas, nada les preocupa. No es que se vistan inmodestamente, sino es por su forma de ser. Ellas dicen lo que piensan de algún chavo en su cara y también sus intenciones. Es difícil ser misionero bajo estas circunstancias, pero se puede y lo hacemos. No todas las mujeres son así, hay unas muy buenas y recatadas.

Hijas, sean recatadas y amigables, las apreciamos más de esa forma. Recuerden lo que importa no tiene que ver con su cuerpo, la prudencia siempre es buena.

Como ejemplo voy a menciona a una joven, se llama Adriana Ivette Figueroa.

Les amo hijos e hijas con el amor de siempre,

Arturo A. Mijangos

No estudiar

29 de octubre, 1998 – Parral, Chihuahua

Hoy aprendí una lección mientras platicaba con un investigador. Él me comentaba acerca de su trabajo, trabaja todos los días de 6:00am a 8:00pm. Le pregunte, “¿por qué trabaja tanto?” su respuesta, “porque no estudié” y luego me dijo, “por eso estudie usted.”

Sus palabras me impactaron, fueron una especia de súplica o amonestación. En la noche regresé a la casa y me puse a escoger las clases de la universidad; mientras lo hacía supe que era lo correcto.

Esta misma amonestación que me hizo este hombre se las hago a ustedes, estudien. Realmente no sé qué les podré dejar. No tengo tierras, ni gloria, pero lo que puedo les doy: una educación, un Evangelio y una buena reputación.

Cuídense y no se olviden de las palabras de este joven que llegará a ser su padre.

Con amor,

Arturo A. Mijangos

Espíritus especiales

28 de octubre, 1998 – Parral, Chihuahua

Hoy me sobrevino un temor bien grande. Mientras leía un artículo en la Ensign que hablaba de un niño con síndrome de down pensé en algo que decía mi bendición patriarcal. Allí dice que voy a tener hijos con espíritus bien especiales. Tengo miedo que alguno tenga alguno problema mental.

No me preocupa el niño, sino la responsabilidad. Sé que son espíritus muy especiales que traen al hogar mucho amor y aprecio por la vida, pero a medida que crecen es difícil para los padres e hijos y especialmente duro para mi esposa. Aun sé si lo que escribo vaya a suceder, pero es mejor estar preparado espiritualmente.

Hijos, si alguno tiene un problema mental, sepa que le voy a amar, lo voy repetar y querer como a cualquier otro. No tengan temor de venir a la tierra, les amaremos por lo que no enseñarán y nos prepararán para ser como Dios.

Les amo y en nombre de su mamá les amaremos con todo el corazón.

Con mucho amor,

Arturo A. Mijangos

Los malos ejemplos

27 de octubre, 1998 – Parral, Chihuahua

Los ejemplos son más fuertes que cualquier palabra. Estamos enseñando a una joven, nos contó que vio a un misionero fumando. Yo sé que es cierto porque lo sentí cuando me lo dijo. Es triste ver eso. Me arrepiento por los muchos malos ejemplos que di antes de la misión. Lo malo es que ya no hay forma de cambiarlos. Solo se pueden dar ahora buenos.

Hijos, siempre den buenos ejemplos. Son ejemplos muy sencillos tales como no decir malas palabras, no difamar a nadie, ni hacer de menos a nadie. Son pequeñas cosas que hacen mucha diferencia.

Por último, no basta con abstenernos de hacerlo malo sino debemos hacer cosas buenas. Le quiero mucho, espero que pronto los vea. Solo necesito encontrar a su querida madre. La encontrare por sus buenos ejemplos.

Con amor

Arturo A. Mijangos

Enseñar siempre

26 de octubre, 1998 – Parral, Chihuahua

Hoy di una capacitación bien inspirada, enseñe a los misioneros que deben enseñar siempre. Sé que es algo bien importante para el testimonio del evangelio.

He aprendido que siempre se puede enseñar algo. Ese el propósito del evangelio de enseñar y ser enseñado. Esto no significa ser arrogantes y pensar que ya lo sabemos todo. Lo importante es compartir con todos y enseñarnos mutuamente.

Después de la misión quiero continuar enseñando a las personas. No sé cómo le voy a hacer, pero sé que Dios me va a ayudar.

Hijos busquen también enseñar a todos.

Con mucho amor,

Arturo A. Mijangos

Un nuevo hogar

25 de octubre, 1998 – Parral, Chihuahua

Me sentía bien raro hoy en la capilla. Casi no conocía a nadie, y casi nadie me conocía. No sabía dónde o con quien sentarme. Me sentí muy fuera de lugar. Espero que este sentimiento vaya cambiando.

Muchas veces pensamos que los cambios son buenos, y sí son buenos, pero son difíciles. Cuando estamos acostumbramos a algún lugar es fácil asistir. La prueba está en hacerlo siempre, a donde sea que vayamos.

Esta experiencia me hizo reflexionar cuando ya no esté en la misión. Voy a tener que ir a otros barrios donde no me conozcan y tendré que desenvolverme. Tendré nuevos amigos, nuevas cosas, nuevas enseñanzas.

Lo que más quiero es vivir en un lugar donde la iglesia todavía no esté bien establecida, de esa forma ayudar al máximo a los misioneros y miembros. Yo y toda mi familia queremos apoyar la obra.

Con mucho amor,

Arturo A. Mijangos

Preparación para el templo

24 de octubre, 1998 – Parral, Chihuahua

Una de mis responsabilidades aquí en Parral es la de dar las clases de preparación para entrar al templo. Nunca había dado ese curso, de hecho nunca había si quiera visto el manual. Lo estaba leyendo y me gustó mucho.

Hoy di la primara clase, hablé de los símbolos y la importancia de estos. Creo que no me había dado cuenta de lo importante que son los símbolos que aprendemos en el templo. Esta noche cuando me quité la ropa y vi mis garments lo aprecié más. Me doy cuenta que son un recordatorio de los convenios que hice en el templo, especialmente el de la castidad.

Recuerden que Dios nos enseña por medio de símbolos y solamente aquellos que tengan la preparación espiritual necesario podrán entenderlos.

Cuídense mucho, con amor,

Arturo A. Mijangos

Otra confirmación

23 de octubre, 1998 – Parral, Chihuahua

Hoy nuevamente confirmo mi fe. Tuvimos un programa especial de himnos. Decidimos expresar nuestros sentimientos del Salvador cantando himnos.

En una parte del programa se me pidió que compartiera mi testimonio. Expresé mis sentimientos y al decir que cuando fuera al cielo se me diría que estaba en la iglesia verdadera; sentí una confirmación del Señor.

Sentí un pequeño escalofrió que me aseguró que estoy en la verdad. Yo sé que la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es verdadera.

Con amor,

Arturo A. Mijangos

Los miembros en Parral

21 de octubre, 1998 – Parral, Chihuahua

Hoy estuve conociendo a algunos miembros. Me parecen personas muy buenas, aunque no tan dóciles. Creo que aunque solo voy a estar 2 meses aquí, voy amar y apreciar a los miembros.

Hablamos hoy con la hija de una hermana que es miembro. La hija no se miembro y piensa que la iglesia católica es la verdadera. Hable mucho con ella y me confesó que realmente no está segura de cual e la iglesia verdadera. Yo le dije que estoy seguro que la iglesia de Jesucristo SUD es la iglesia verdadera.

Hijos míos, busquen saber si esta es la iglesia verdadera. No sirve con decir que fue la religión que aprendieron. Hijitos, yo me puedo confundir, pero Dios no. Pregúntenle a Dios en oración.

Con amor,

Arturo A. Mijangos