Viaje de Regreso

Lunes 17 de julio, 2017 – Youngstown, Ohio

Buenos días, una linda mañana aquí en Ohio, hoy empezamos el último día de nuestro viaje de las vacaciones de verano. Estamos como a 6 horas de llegar a la casa, estos últimos 2 días han sido intensos y definitivamente no como los había planeado. El sábado salimos de Palmyra rumbo a Susquehanna Pennsylvania donde está el sitio de la restauración del sacerdocio, ahora con un nuevo centro de visitantes. No habíamos manejado 30 minutos cuando Andrew empezó a gritar y se agarraba el pañal, otros 30 minutos y volvió a hacer lo mismo.  Sentimos que teníamos que buscar un doctor para que lo evaluara, estábamos por entrar a Syracuse así que allí buscamos un doctor. El doctor lo evaluó, pero no tenía lo necesario para dar un diagnostico por lo que nos envió al Hospital de Niños; así cambiaron nuestros planes.

El hospital muy bonito, hecho para el cuidado de niños; los doctores y enfermeros un amor de gente. Después de examinar a Andrew la doctora temía que fuera una infección urinaria, pero tenía que estar segura del diagnóstico y del tipo de infección; por lo que requería una muestra de orina por medio de un catéter. Definitivamente la experiencia más difícil que hemos pasado, ver al nene llorando de dolor y sin poder hacer nada. Sus ojos nos preguntaba por qué estábamos permitiendo que le hicieran daño, la palabra impotencia no termina de describir mi sentimiento. Fueron los 5 minutos más duros de mi vida, y luego esperar los resultados. Efectivamente era una infección urinaria y nos recetaron antibiótico; para todo eso ya eran las 10pm y nuestro hotel estaba a 2 horas de camino. Si hubiéramos sabido lo que nos esperaba en las siguientes 2 horas probablemente no nos vamos.

Manejamos una hora y media en la interestatal, aliviados del diagnóstico y listos para ir a descansar. El GPS nos indicó la salida y empezamos a viajar por calles más pequeñas, algunas de ellas parecían calle privadas atrás de granjas y talleres. Con cada vuelta nos íbamos preocupando más, unas calles eran sumamente empinadas y no veíamos a dónde nos estaban conduciendo.  Teníamos miedo de perder la señal de celular y guardamos mejor una imagen con cada cruce. Sacamos otro GPS que no usa señal celular y seguimos el recorrido. Podíamos ver que nos íbamos adentrando a unas montañas y la señal de GPS se perdía en ocasiones. Todas las indicaciones eran correctas, pero no podíamos ver más que unos 500 metros a la vez. Finalmente llegamos al pueblo de Towanda, donde estaba nuestro hotel esperando, nos tardamos 1 hora el recorrido que debía tardarnos 30 minutos. Nuestras oraciones fueron contestadas, Andrew le empezó a hacer efecto la medicina y descansamos bien. Realmente, “bienvenido día santo” esa mañana dominical.

Bien descansados decidimos buscar un lugar para desayunar, encontré una recomendación para un lugar, “Nana’s Country Kitchen” nos costó un poco encontrar el lugar porque se mudaron pero los encontramos. La comida estaba deliciosa, yo pedí los biscuits and gravy más increíbles de la vida; panito recién hecho con el gravy perfectamente sazonado. Niki estaba más contenta porque le concedieron su deseo de un mega waffle con bastante crema batida.

Con el estómago lleno y el corazón contento fuimos a ver el río Susquehanna, ya ni iba a ser posible ir al sitio de la restauración del sacerdocio. Allí en la orilla del rio hicimos una pequeña reunión sacramental, platicamos de la importancia del bautismo y del sacerdocio. A pesar de que no fuimos al último sitio en el recorrido, son sentimos bendecidos y contentos por todo lo que si habíamos podido hacer.

Manejamos otras 7 horas de Towanda a Youngstown Ohio, un pueblo más grande que Towanda. Ya todos los hoteles los veo igual, pero logramos descansar y recargar las baterías. Ya solo tenemos que manejar un poco y hoy en la noche vamos a dormir en nuestras camitas. Mañana ya tengo que ir a trabajar, pero las aventuras con la Abui no se acaban. Vamos a ir a nada, también al lago y hacer un tour de Cummins.

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